lunes, 4 de mayo de 2015
domingo, 12 de abril de 2015
Let the heart be your guide
Ayer vimos un documental sobre la influencia que tiene el corazón, a nivel espiritual, en nuestras vidas. Diversas personas como P. Coehlo, E.K. Tolle, Isabel Allende y otros diversos autores que han escrito o compartido experiencias sobre como ser mejor persona o vivir la vida de una forma más saludable, expresaron sus ideas. Todos hablaban de lo importante que es escuchar al corazón, como ese guía que tiene la sabiduría y la intuición para ayudarte a tomar decisiones. Para personas como yo, que siempre hemos seguido el camino de la responsabilidad, el control y el deber, resulta misterioso confiar en esa especie de inteligencia interior divina. La mente siempre trata de analizarlo todo y de formar el pensamiento acorde a la situación, pero es verdad que a veces nos olvidamos de poner atención a nuestros sentimientos.
Desde hace tres años vengo intentando mejorar esa capacidad de darle más libertad también al corazón para decidir, sin estar siempre subyugado a la razón. Debo confesar que es difícil y tengo que seguir mejorando. Hay ejercicios específicos, pero casi todos los que aparecieron en la película de ayer coincidían en que es tan sencillo como guardar silencio y esperar que salga la "dirección" desde nuestro interior, porque a veces no hay una respuesta concreta. La alegría que sintamos, la auténtica esencia de la vida, será el indicador de que andamos por el buen camino...
(origen de la imagen)
domingo, 22 de febrero de 2015
La búsqueda
Sí, hace tiempo que no me aparezco por este rincón. Los días oscuros están empezando a dejar paso a los rayos del sol, por fin... Durante la oscuridad reina el silencio y la energía se mantiene a niveles mínimos para sobrevivir.
(Photo by Engin Akyurt from Pexels)
Me siento un poco alterada, desde hace algunos meses, en mi interior se ha despertado una búsqueda de algo que no sé muy bien qué es. ¿La paz? ¿La felicidad? ¿La realización? Hay gente que defiende que no son estados, sino actitudes, por lo tanto no tiene sentido ninguna búsqueda. Están ya con nosotros, dentro de nosotros, sólo tenemos que poner atención para dejarlos salir. Y es cuestión de proponernos ese estilo de vida. Si esto es cierto, ¿por qué nos vienen tantas dudas, tantas preguntas? ¿Por qué a veces nos sentimos perdidos y no sabemos qué hacer? ¿Por qué cuesta confiar que estamos en el buen camino? ¿Por qué?
Quiero disfrutar del viaje como dicen, pero me perturba no saber el destino, y que una vez llegado al mismo me venga la idea "¿Es aquí realmente donde quería llegar?". Me maravilla la gente que tiene tan claro en su vida lo que quieren hacer y donde hacerlo. O quizás tan sólo hacen una apuesta, que a veces sale bien y a veces sale mal. Sin garantías de que vayan a ganar.
En fin, suficiente filosofía para un domingo... buena semana a tod@s.
martes, 6 de enero de 2015
Poema del día
Cuando el mar ruge, la tempestad es inevitable...
las olas golpean el corazón, salpicando en el rostro
silenciosas gotas de sal...
El concierto de Poseidón comienza despacio
pero imparable, la fuerza del agua purifica el alma
al precio de despertar viejos y olvidados males.
La calma llega al final,
y la sabiduría me espera en alguna parte...
Dedicado a la heroína que agotada sobrevivió al duro oleaje.
las olas golpean el corazón, salpicando en el rostro
silenciosas gotas de sal...
El concierto de Poseidón comienza despacio
pero imparable, la fuerza del agua purifica el alma
al precio de despertar viejos y olvidados males.
La calma llega al final,
y la sabiduría me espera en alguna parte...
Dedicado a la heroína que agotada sobrevivió al duro oleaje.
domingo, 14 de diciembre de 2014
domingo, 23 de noviembre de 2014
miércoles, 24 de septiembre de 2014
Sentimientos encontrados
Hace una semana que volvimos de China, nuestra primera visita al pais milenario. Como estuvimos poco tiempo (menos de dos semanas), preferimos movernos por Pekin y alrededores solamente. Con esto quiero decir q no sé si lo que he visto y experimentado representa a toda China, o si las costumbres populares y la cultura pueden cambiar de norte a sur.... En cualquier caso, el viaje me ha dejado un sabor agridulce, como la salsa famosa que acompaña al cerdo de los menús chinos (recetas que luego no se ven en China por supuesto).
La parte dulce se la lleva la parte histórica y monumental. La escala china es otra escala diferente a la nuestra. Todo lo hacen a lo grande, y a veces eso no significa que olviden los pequeños detalles. El gusto refinado del arte. Los parques que invitan a sentarse y relajarse escuchando la música del erhu que algún vecino está tocando, sólo para entrenarse y no para sacar dinero. Ese espíritu de salgo a la calle, me pongo a hacer ejercicio, a practicar un instrumento, a comer pipas o a hacer de comer, me gusta. Y la pasión por la comida también. A los chinos les gusta comer mucho, de todo y a cualquier hora. No te vas a encontrar la cocina cerrada por muy temprano o tarde que sea.
La parte agria me la ha dejado la suciedad de las calles, el no-respeto por las colas o por los turnos en los medios de transporte o en las oficinas y la caótica contaminación acústica que volvería loco a cualquier occidental acostumbrado al nivel de "ruido" europeo. Para que os hagáis una idea, el nivel normal de ruido en la mayoría de las calles chinas es igual que el que se vive en una feria cuando al mismo tiempo se escucha el anuncio estridente de las hamburguesas, el vendedor ambulante chillando queriendo vender cualquier chuchería y las atracciones buscando atraer interesados con sus colores, música y demás frases repetitivas que hacen daño al oído por el mal gusto. En definitiva es como vivir en ese mundo feriante pero cada día de tu vida. Una alemana que conocimos y lleva viviendo un año en China dice que al final te vuelves inmune, se queda como el ruido de fondo de la TV q algunas personas necesitan para dormirse porque el silencio les incomoda. Así es la mentalidad china...
Volveremos pero ya con una imagen más realistas de los contrastes que puedes encontrar en el país de producir "lápido, bonito y balato"... también bueno? no, eso no es lo importante. Si se rompe te compras otro... Y al final citando una gran sabia frase que he escuchado muchas veces a mi padre "lo barato sale caro".
Wan an (buenas noches)
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Jung y la naturaleza animal pagana
"Las fuerzas instintivas condenadas en el hombre civilizado son mucho más destructivas y por lo tanto más peligrosas que los instintos...

